Huracán Corberó | Revista Elle.

miércoles, 24 de junio de 2015 0 comentarios
Es una fuerza de la naturaleza, una fusión perfecta entre carácter, humor y belleza. Úrsula Corberó multiplica su popularidad gracias a su trabajo como actriz y a su relación con el modelo Andrés Velencoso. Está que arrasa.

Que le pregunten qué es lo que más le gusta de Andrés Velencoso y responda que la humildad ya dice mucho de ella. Úrsula Corberó (Barcelona, 1989) podría destacar otras mil cualidades evidentes de ese adonis que tiene por novio, y no lo hace. Y es que esta joven actriz es un ejemplo de cómo la profesión forja el carácter. Es madura, enérgica y tremendamente divertida. A los 5 años sabía que quería dedicarse a esto, a los 13 empezó y a los 25 ya tiene detrás una carrera en la que destacan series como 'Física o química', 'El internado', 'Cuenta atrás', 'La República' o 'Gran Reserva'. En los últimos meses ha estrenado dos películas que han triunfado en la taquilla y ahora rueda 'Anclados', la nueva apuesta de Globomedia en la que interpreta a una pija en apuros. Nada más lejos de la realidad: Úrsula sale adelante solita por muchas piedras que haya en el camino... y siempre con una sonrisa.


+Tú eres de las que consigue reírse de todo, ¿verdad?
-¡Sí! Es que si no te quedas en el postureo y es más aburrido.

+Solo hay que ver tu instagram @ursulolita...
-Yo no soy una it-girl, ni una bloguera, soy actriz, y quiero mostrarme de una manera real. La gente conoce mis personajes, no a mí, en Instagram puedo ser yo. Divertida, payasa, ¡no paro! Intento ser lo más natural posible, pensar que no me sigue nadie, porque si lo pienso no subo ni una sola foto.

+Se ve que te sientes cómoda con el humor. Con 'Perdiendo el norte' y 'Cómo sobrevivir a una despedida' bordas el género.
-Estoy descubriendo un mundo nuevo con la comedia, es un registro genial. Estoy disfrutando porque es una novedad.

+También has hecho drama y terror. ¿Con qué te quedas?
-Con el drama disfruto mucho. No sólo es que me guste el género, a veces también aprendo mucho con algún papel. Meterte dentro de un personaje al que le pasan cosas malas te ayuda a ser más empático y a ver que eres muy afortunada.

+En el número de abril de ELLE, en una entrevista a Andrés Velencoso, él dijo que tú le ayudabas mucho en su recién estrenada carrera como actor. Cuéntanos qué haces por él.
-Nos ayudamos mutuamente. Andrés está descubriendo el mundo de la interpretación desde hace relativamente poco y yo llevo muchos años, así que si puedo ayudar ayudo. En todo esto hay una cosa muy bonita y es ver la ilusión del principio de nuevo. Adoro mi trabajo y por eso estoy aquí. Siempre digo que te tiene que gustar mucho tu profesión porque si no es así no aguantas ni un rodaje, son muchas horas y mucha energía gastada. Andrés, habiendo llegado donde ha llegado como modelo, tiene la ilusión de volver a empezar, unas ganas tremendas de trabajar. Eso me dice de él que es una persona con inquietudes, y me gusta.

+¿Y en qué te ayuda él a ti?
-Él me ha recordado que el mundo de la actuación es apasionante, que no debo tomármelo como una monotonía, que nunca se trabaja demasiado, nunca se estudia suficiente.

+La gente que no lo conoce se queda solo con su buen físico... Para ti, ¿qué es lo mejor de tu pareja?
-Hombre, ¡claro! Es normal que piensen que lo mejor que tiene es su físico, ¡es que es guapísimo! (risas). Para mí es mucho más guapo por dentro.

+Ya no os escondéis, hace poco colgaste una foto besándoos para felicitarle por su cumpleaños.
-¡Tampoco es algo que hago muy a menudo! Subí esa foto porque era algo especial y me apetecía, como a cualquier chica, pero no es lo normal. El ser tan celosos de nuestra vida privada es una forma de decir que necesitamos que nos respeten.

+¿Te agobia que te persiga la prensa?
-Ahora menos. Han asumido que nos incomoda. Yo no soy la misma si salgo a la calle y me hacen fotos.

+Todos los actores de tu generación estáis muy expuestos mediaticamente gracias (o por culpa de) las redes sociales, pero estas se hacen imprescindibles para mantener un buen nivel de popularidad, ¿no?
-Sí, pero hay algo que juega a mi favor aquí, y es que soy muy sociable, no tengo vergüenza (risas). En general, eso es algo muy positivo para mi profesión, imagino que siendo tímida es horrible que te paren por la calle. Aún así, es verdad que soy muy celosa de mi vida privada, necesito saber que lo mío es mío, que tengo cosas que no están expuestas.

+¿Y qué tal llevas a esos que se divierten criticando?
-Rossy de Palma me dijo algo que sigo a rajatabla: "No te creas ni todo lo bueno ni todo lo malo". No debes creerte a la gente que viene y te halaga ni a la que llega y te destroza.

+Tú ahora estás trabajando mucho, pero la crisis está ahí. ¿Qué opinas de la polémica subida del IVA cultural?
-Tenemos un problema muy gordo. Un país sin cultura es un país sin futuro. Tal y como está el panorama hay mucha gente que en sus momentos de ocio ya no se puede permitir hacer muchas cosas porque el IVA está disparado.

+Entonces, ¿entiendes que haya quien se descargue una película en internet por considerar que ir al cine es carísimo?
-Puedo entenderlo, no es la solución correcta, pero... Si la gente no tiene dinero y quiere ver cine o escuchar música no tiene más salida que esa. La cultura es carísima. Una familia que vaya al cine una tarde se deja 50 euros. Es un poco la misma idea de quien roba para comer.

+Si la industria del cine español acaba desapareciendo siempre te quedará la moda.
-Me encanta. Desde pequeña me muero cada vez que paso por un escaparate... Yo provengo de una familia muy humilde, no he crecido rodeada de moda, y ¡hoy tengo mi propia marca! Ursulolita vende online y en la tienda de mi madre (Claudio Coello, 81, Madrid).

+¿Tus referencias?
-Las clásicas: Kate Moss, Kate Bosworth, Sienna Miller... Las que llevan un rollo boho pero con glam.

+¿Y tus diseñadores?
-Me vuelve loca Teresa Helbig. Cuando hacía 'Física o química' nadie me prestaba ropa porque era muy pequeña y no se me conocía, y Teresa me dijo que yo era una Helbig-girl y que siempre me iba a vestir. Alfredo Villalba, Balmain, Valentino... también, claro.

+Nunca te bajas de los tacones...
-Eso es cierto (risas). Y no solamente los llevo en los eventos profesionales, tampoco me los quito en mi vida normal (lo dice mientras taconea con fuerza). Últimamente he descubierto un mundo nuevo: el de las zapatillas. No hay cosas que me guste más que ponerme un pantalón de pinzas con una blazer, un bolsazo y unas deportivas.

+También te las calzas para entrenar, no paras de hacer ejercicio últimamente.
-Es curioso porque nunca he sido muy deportista. Ahora es verdad que he cogido carrerilla. Me tengo que obligar, por supuesto, me da una pereza tremenda ponerme. Hago pilates y fitness en rutinas diferentes, porque la monotonía no me va nada.

+Se ha especulado muchas veces que has tenido problemas alimenticios, ¿qué tienes que decir al respecto?
-Que hablamos de enfermedades y eso no se puede tomar a la ligera. Yo soy muy delgada, al igual que mis padres, pero como lo mío y lo que sobra del plato del que tengo al lado.

+¿Comes de todo y tienes ese cuerpazo?
-Antes subía fotos a instagram de lo que comía que me gustaba, pero ahora he parado de hacerlo porque la gente me escribe diciendo que hago la comida, la fotografío y luego la tiro. ¡Yo nunca haría eso! No veo mayor placer que comer.

+Tu cuerpo es lo que te ha convertido en embajadora de Calzedonia este verano, ¿cómo es esa experiencia?
-Me encanta. Yo me quedo con la braguita brasileña y el top bandeau en negro para ir a Ibiza. Ibiza es mágica, ¿verdad? Será por la luz, me da fuerza... A mí me hace especial ilusión ser embajadora de Calzedonia porque no soy modelo, no tengo cuerpo perfecto, no soy alta y tengo mis imperfecciones. Las chicas verán a una chica normal.

+Pues yo te veo perfecta.
-Cada una con lo suyo.

+¿Qué te da energía?
-La amistad.

+¿Qué es para ti la vida?
-La familia.

+¿Y qué consigue que te levantes de la cama todos los días?
-El amor.

+¿No te da un poco de miedo que te rompan el corazón?
-Todos hemos tenido fracasos amorosos a lo largo de los años, pero a mí no me han roto el corazón nunca, en todo caso me lo han fortalecido. No me da miedo. De todo se aprende, y cuando eres joven y tienes una relación que no sale bien te ayuda a saber qué tienes que cambiar la próxima vez. No siempre es el otro el que lo hace todo mal.

Reportaje: Revista Elle
Fotografías: Rubén Vega
Periodista: Helena R. Medina
Realización: Sylvia Montoliú

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